En busca del tiempo perdido (I). Marcel Proust
En un mundo sin pausa, en el que la productividad arrasa con todo lo demás, produce una extraña alegría leer una página de un libro que está destinada, enteramente, a la descripción de una flor, de una catedral, de la torre de una iglesia, de la sonrisa de un ser humano. 'En busca del tiempo perdido' es un libro sin trama, aborda los recuerdos condensados del niño hipersensible que fue Marcel Proust. Hay en el libro una frase para cada aroma, cada imagen, cada ser humano que quiso y que quedó en su memoria. Las oraciones larguísimas, difíciles de leer, con las que Proust escribe están cargadas de poesía, de belleza, de sentimiento. El breve fragmento en el que Proust moja una magdalena en el té y su sabor le retrotrae a su niñez, a su infancia y a sus mañanas en Combray es tan conmovedor que merece la fama que ha llegado hasta nuestros días. Los paseos con su familia, su enamoramiento de Gilberta, los sufrimientos de Swann, todo es de una sensibilidad desmedida. Lo único que pu...